30 octubre, 2017

Principios

 

CONSTRUYENDO TU FUTURO

El primer mandamiento del éxito

Debes trabajar cada día como si tu vida estuviera en juego.Nunca caigas en la tentación de disminuir tus esfuerzos, aunque estés trabajando para otro.

Tu éxito no es menor si alguien te está pagando por trabajar para ti mismo.Haz siempre el máximo esfuerzo; lo que plantes ahora lo cosecharás más tarde.

El segundo mandamiento del éxito

Debes aprender que, con paciencia, puedes controlar tu destino.Debes saber que, mientras más tenaz sea tu paciencia, más segura será tu recompensa. No existe ningún gran logro que no sea el resultado de un trabajo y de una espera paciente.

La paciencia es la clave de la satisfacción para ti y para los que deben vivir contigo.

Comprende que no puedes precipitar el éxito del mismo modo que los lirios del campo no pueden florecer antes de la estación. ¿Qué pirámide se construyó alguna vez si no fuera piedra sobre piedra? ¡Cuán pobres son los que no tienen paciencia! ¿Qué herida sanó alguna vez a no ser poco a poco?

El tercer mandamiento del éxito

Debes trazar tu camino con cuidado o siempre irás a la deriva.

Es imposible avanzar apropiadamente en la vida sin objetivos. ¿Qué deseas de la vida? Considéralo durante un tiempo y mucho antes de que decidas, porque puedes obtener lo que pretendes. ¿Se trata de riqueza, poder,  un hogar lleno de amor, tranquilidad de espíritu, tierras, respeto, posición?

Sean cuales sean tus objetivos, grábatelos en la mente y nunca los olvides.

Comprende que aun eso puede no ser suficiente, porque la vida es injusta.

No todos los que trabajan duro y con paciencia y se fijan objetivos, alcanzan el éxito. Sin embargo, sin ninguno de esos tres atributos, el fracaso es algo seguro.

Traza tus planes hoy mismo. Pregúntate dónde estarás de aquí a un año, si todavía vas a estar haciendo lo mismo que estás haciendo ahora. Luego decide dónde preferirías estar en términos de riqueza, posición o cualquier otra cosa que sea tu sueño. En seguida, planea lo que tienes que hacer en los próximos doce meses para alcanzar tu objetivo.

El cuarto mandamiento del éxito

Debes prepararte para la oscuridad, mientras viajas bajo la luz del sol.Y si tu trabajo y tu paciencia y tus planes te han dado buena fortuna, busca a aquellos cuya marea es baja y levántalos. Prepárate para el futuro.

Puede llegar el día en que lo que tú hayas hecho por otro, lo hagan por ti.

El quinto mandamiento del éxito

Debes sonreírle a la adversidad hasta que ésta se rinda a tus pies.Recuérdate tú mismo, en tus horas más negras, que todo el fracaso es sólo un paso más hacia el éxito, que todo descubrimiento de lo que es falso te dirige hacia lo que es verdadero, que todo prueba agota cierta forma tentadora de error y que toda adversidad sólo cubrirá durante algún tiempo tu sendero hacia la paz y la realización.

El sexto mandamiento del éxito

Debes comprender que los planes son sólo sueños cuando no hay acción. Recuerda que la paciencia es el arte de esperar, con fe, la recompensa que mereces por tus buenas obras, pero que la acción es el poder que las hace posibles.

El séptimo mandamiento del éxito

Debessacudir las telarañas de tu mente antes de que éstas te aprisionen.Nunca dejes que la preocupación por el mañana ensombrezca el día de hoy.

¡Qué locura es esperar el mal antes de que acontezca! No desperdicies el pensamiento de un solo momento en lo que puede que jamás suceda. Preocúpate sólo por el presente

El octavo mandamiento del éxito

Debes aligerar tu carga si quieres llegar a tu destino.

No le envidies a ningún hombre sus grandes posesiones. Su equipaje sería demasiado pesado para ti, como ya lo es para él. Tú no podrías sacrificar,  como él, salud, paz, honor, amor, tranquilidad y conciencia para obtenerlas.

El precio es tan alto que, al final, el trueque se convierte en una gran pérdida. Simplifica tu vida. Es más aquel que se contenta con menos.

El noveno mandamiento del éxito

Nunca debes olvidar que siempre es más tarde de lo que piensas.Recuerda que siempre es más tarde de lo que piensas. Fija esa advertencia en lo más profundo de tu mente, no para que te cause congoja, sino para  que recuerdes que el día de hoy puede ser todo lo que te quede.

El décimo mandamiento del éxito.

Nunca debes esforzarte en ser otra cosa que tú mismo.Toda persona tiene diferentes talentos, diferentes deseos, diferentes facultades. Sé tú mismo.Realiza el mayor esfuerzo en las cosas que mejor haces y sabrás, en tu alma, que tienes el éxito más grande del mundo.